Nuestra Historia
Alivino no nació en una noche.
Nació a través del tiempo. De caminar buscando ser mejor en cada paso, de tomar decisiones difíciles y no rendirse aun cuando mil veces caes. De vivir una vida que, siendo honesto, no tiene nada de malo.
Y sin embargo.
La frustración de no saber si mañana todo eso crecerá o simplemente se estancará fue la que abrió los ojos. No soy conformista. Lucho. Me esfuerzo. Doy un intento más cada vez que caigo. Y Alivino representa exactamente eso — un intento más por hacer algo que trascienda.
Pero hay algo que necesitas saber sobre este proyecto.
Antes que nada — antes que la tienda, antes que los productos, antes que cualquier estrategia — doy gracias y gloria a Dios por poner este proyecto en mi mente. Sé que no es casualidad. Sé que si crece, es por su voluntad. Y si no crece, también es por que así lo planeo Él. Sin Dios en mi vida, nada de esto tendría sentido.
Eso es lo que encontrarás en Alivino.
No una marca que te vende fe. No una marca que te pide creer en nada. Solo una marca construida por alguien que cree profundamente que cada persona que llega aquí — tú que estás leyendo esto ahora — llegó con un propósito que va más allá de lo que puede ver.
Queremos que cuando entres a Alivino sientas esa paz que sobrepasa todo entendimiento. Que las palabras, los productos, el contenido — todo — te recuerde sutilmente que hay un Dios que te ama. Y que por eso, y solo por eso, naciste con propósito.
No es casualidad que estés aquí.
— Josue Morales Galván, fundador de Alivino.
"Porque yo sé los planes que tengo para ustedes — planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza."
- Jeremías 29:11 -
